Grabar en formato PDF
Francia
Turbulencias políticas: PCF, Europa Ecología, Partido Socialista
11/05/2010 | Alain Krivine, François Coustal

El balance y las perspectivas del Frente de Izquierda están, entre otros asuntos, en el menú del congreso que va a tener en junio el PCF.

La dirección del PCF acaba de hacer públicos los dos documentos de discusión para el “congreso de etapa” de junio. El primer documento adoptado por el Consejo Nacional (CN) por 69 votos contra 19 y 10 abstenciones trata sobre la situación política, el balance del Frente de Izquierda y las perspectivas. “Hacer crecer las resistencias” a la política de Sarkozy y “lograr el cambio en 2012” son los dos ejes de ese texto cuya perspectiva central se encuentra bien resumida por Robert Injey, ponente del documento en el CN: “Nuestros primeros logros con el Frente de Izquierda no deben hacernos perder de vista nuestra ambición: la construcción de una mayoría de cambio. Y lograrlo es evitar el doble escollo estratégico: el del aislamiento de la otra izquierda y el de una izquierda solidaria cuya solidaridad sería la de callarse y la imposibilidad de influir en las decisiones”.
Para intentar comprender con quién unirse, el ponente precisa el estado de la izquierda: “Una izquierda, desde el NPA a Europa Ecología, atravesada por movimientos muy contradictorios. Con un PS que se encuentra en condiciones más favorables pero en el que siguen existiendo contradicciones entre posicionamientos de izquierda pero sin puesta en cuestión de los medios para el cambio”.

Esta es la única crítica que tiene el documento hacia la política del PS. A partir de ahí, el enfoque está claro: se trata para el PCF de ser el ala más radical de un gobierno de la “izquierda plural”. Para llegara ello, el Frente de Izquierda sigue siendo una herramienta pero debe ser capaz de superar, como dice el documento, la “parte muy politizada de la sociedad” que reagrupó en las regionales y transformarse en Frente Popular: “No queremos hacer trabajar al Frente de Izquierda como un cártel ni como un nuevo partido sino como un planteamiento político ciudadano y popular abierto”. Trata así de responder a Jean-Luc Mélenchon /1, que reclama la posibilidad de adhesiones individuales al Frente de Izquierda. Para concluir, el PCF propone un debate programático con los sindicalistas y militantes asociativos antes de abordar las candidaturas, particularmente la de las elecciones presidenciales. Aquí también es el presidente del Partido de Izquierda el aludido por haber dado a entender que él sería un buen candidato en 2012.

Para resumir, digamos que el PCF quiere continuar dirigiendo un Frente de Izquierda que estaría a la izquierda de la “izquierda solidaria” en un gobierno común y que en esta etapa no contempla unirse a una candidatura de Mélenchon para las presidenciales. Será o bien un candidato del PCF o bien un “sindicalista” cercano, o, por qué no, la adhesión a una candidatura única de la izquierda. Hay que señalar, por otra parte, que jamás se mencionan en el documento, ni una sola vez, los nombres de los socios del Frente: Partido de Izquierda o Izquierda Unitaria o Partido Comunista de los Obreros de Francia o Alternativos…. Una ausencia significativa.

Sobre el segundo documento, hay poco que decir. Un lenguaje estereotipado para decir que es preciso un partido más abierto, más pluralista, más democrático, más a la escucha de la base, de los movimientos sociales y de las nuevas tecnologías: “una transformación de nuestro trabajo de dirección a todos los niveles que intenta multiplicar los campos y la eficacia del militantismo local comprendido en sentido amplio”… En definitiva, nada nuevo para hacer volver a los catorce miembros de la dirección que han dimitido y a los que el CN, en un solemne llamamiento, demanda reconsiderar una decisión que les lleva a querer dinamizar la Federación por una alternativa social y ecológica (Fase) en detrimento del PCF…

30/4/2010

Traducido de la web del NPA www.npa2009.org

Notas

1/ Jean-Luc Mélenchon, nacido el 19 de agosto de 1951 en Tanger (Marruecos), es político francés, antiguo miembro del Partido Socialista hasta noviembre de 2008 y fundador del Partido de Izquierda. Fue elegido eurodiputado en junio de 2009 por el Frente de Izquierda. (ndt).



¿Qué futuro para la ecología política?
François Coustal,

Los resultados de las listas Europa Ecología en las regionales han relanzado el debate sobre la estructuración y el futuro del movimiento ecologista. Para numerosos protagonistas de la discusión, un estadio de desarrollo superior pasa por una profunda mutación de los Verdes. Incluso por su liquidación…. Desde hace bastante tiempo, Daniel Cohn-Bendit no esconde su preferencia por esta opción radical. Consiguientemente, ha llevado a cabo su ofensiva en dos tiempos: primero, sin siquiera esperar a las regionales, evocando la posibilidad de una ausencia de candidato Verde en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2012 a cambio de un acuerdo con el PS para las legislativas garantizando una cincuentena de circunscripciones a los ecologistas. Luego, el 22 de marzo, el día siguiente de las regionales, ha lanzado un llamamiento a constituir una “cooperativa política”. Concepto extremadamente difuso… salvo en un punto: ¡el fin de los Verdes!.

Han aparecido otras iniciativas, complementarias o concurrentes, como los “estados generales de la ecología y del empleo”, pilotados por Eva Joly, Marie-Christine Blandin y Pierre Larrouturou o también un llamamiento titulado “Europa Ecología en el momento de su afirmación” impulsado por los eurodiputados de Europa Ecología, particularmente Jean-Paul Besset (antiguo animador de la fundación Hulot) y Yannick Jadot (ex-responsable de las campañas de Greenpeace). Y, finalmente, la respuesta de los Verdes “canal histórico” ha llegado bajo la forma de una carta de Cécile Duflot, secretario nacional de los Verdes pronunciándose por una mutación progresiva de los Verdes, articulada con la puesta en pie de una red informal y reafirmando su convicción de que “los Verdes no tienen hoy ni vocación identitaria ni voluntad de disolverse en un algo diferente indefinido”. Con toda evidencia, ahí está el punto en litigio. Para los animadores de Europa Ecología que no vienen de la tradición de los Verdes, “prolongar la cohabitación entre un partido y una red supondría condenarse a la inmovilidad, incluso a la desagregación”. De forma solapada está planteado el problema de la adhesión directa a Europa Ecología, de la constitución de colectivos de base y de las reglas a instaurar para la organización de los “encuentros para la refundación de la ecología política”, previstos para el otoño. Y para la designación de los candidatos y candidatas a las próximas elecciones, cantonales y luego legislativas…

Como se ve, tras un éxito electoral y político, el debate en el seno de la movida ecologista se ha focalizado esencialmente sobre las cuestiones organizativas. Sin embargo, las cuestiones de orientación política emergen: balance lamentable del “Grenelle del medio ambiente”, apoyado por los ecologistas institucionales; relación de subordinación o de autonomía en relación al PS. Sin contar la voluntad de “ligar la cuestión medioambiental y la cuestión social”, afirmada por Duflot… pero que tiene dificultades para tomar consistencia debido a la incapacidad de los Verdes y de Europa Ecología para romper, siquiera parcialmente, con las imposiciones del sistema capitalista y productivista.

29/4/2010

Traducido del semanario del NPA, TEAN nº 53



Partido socialista: Nuevas esperanzas, viejos dilemas

François Coustal

La victoria del PS en las últimas elecciones regionales ha sido suficientemente espectacular como para que los dirigentes socialistas consideren de nuevo creíble una vuelta al poder de su partido en 2012. La primera consecuencia de estas ambiciones reencontradas es el esfuerzo hecho por redefinir proposiciones, incluso… ¡un “programa”!. Las proposiciones de los trece grupos de trabajos encargados de la organización de la próxima convención socialista sobre el “nuevo modelo de desarrollo” han sido puestas en línea.

Como regla general, la sumisión a los dogmas liberales ha cedido un poco ante un cierto voluntarismo en materia económica y un discurso “más a la izquierda” de numerosos dirigentes del PS. Pero también hay que mirarlo un poco más de cerca: entre las medidas en debate más a la vista, se encuentra en particular la fusión de la Contribución Social Generalizada (CSG) y del impuesto sobre la renta. Lo que constituiría una nueva etapa en la estatización de la protección social. O también, para financiar esta misma protección social, el aumento del baremo de la CSG ¡pagado por los jubilados (imponibles)!.

Por otra parte, la perspectiva de ataques gubernamentales y patronales sobre las jubilaciones ha constituido un buen revelador de las evoluciones del PS y de sus límites. Recordamos la primera reacción de Martine Aubry, contemplando alegremente el retroceso de la edad de la jubilación a 61 o 62 años… antes de dar marcha atrás tras el follón desencadenado por sus declaraciones. Pero la línea oficial -defensa de la jubilación a los 60 años y búsqueda de nuevas fuentes de financiación -no obtiene unanimidad. Manuel Valls, así como François Hollande, consideran que hay que “adaptar la duración de la cotización” y que “si vivimos más tiempo, trabajemos más tiempo”.

La cuestión está en que, por una razón u otra, Martine Aubry y los dirigentes del PS han vuelto al asalto del sarkozysmo y de su escudo fiscal. Laurent Fabius lo aprovecha para revisitar el pasado: “Esta resignación, fue el social-liberalismo, en el que se ve claramente lo liberal, pero no demasiado lo social”. ¡Otros tantos extravíos de los que, evidentemente, se absuelve fácilmente! Benoît Hamon, agita, por su parte, el contra-ejemplo griego: ¡ni hablar de que una vuelta de la izquierda al poder se traduzca en Francia en medidas de austeridad social contra las capas populares como las que pone en marcha hoy el gobierno Papandreu!. Pero François Hollande intenta dar una ducha de agua fría a estos ardores: la izquierda deberá sin duda restablecer el equilibrio de las finanzas y, en consecuencia, “¡no debemos prometer demasiado!”. Un verdadero grito que sale del alma…

De hecho, parece claro que los dirigentes socialistas están condenados a este comportamiento vacilante entre promesas y “realismo”. Promesas sociales (más o menos) generosas para recuperar los votos de las capas populares golpeadas por la crisis y que quieren que su situación mejore. Y “realismo” gestionario para continuar siendo -ante los ojos de quienes toman las decisiones económicas- una solución de recambio a una derecha que está perdiendo velocidad. No se trata solo de un reparto de papeles entre los principales futuros candidatos a la candidatura (presidencial), incluso si unos privilegian más bien un discurso social mientras otros marcan el surco de la alternancia “responsable”. Es un verdadero dilema político: su incapacidad pasada para resolverlo ha llevado ya al PS a varias importantes derrotas consecutivas.

Traducido del semanario del NPA, TEAN nº 52

Traducción: Alberto Nadal para VIENTO SUR





Facebook Twitter RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons