Grabar en formato PDF
Francia
La izquierda radical apoya a la Intersindical
25/10/2010 | Sylvia Zappi (Le Monde)

Todos están tras la Intersindical. El conjunto de la izquierda radical muestra un apoyo sin fisuras a las movilizaciones contra el proyecto de reforma de las jubilaciones. Siempre presentes en las manifestaciones, piden al unísono con FO y SUD la retirada de la reforma. Pero tras este apoyo repetido, se oyen aún algunas disonancias entre el Frente de Izquierdas, por un lado y el NPA del otro.
El Partido Comunista se había situado, desde el primer momento de la reanudación de las movilizaciones, tras las centrales sindicales. En la fiesta de L´Humanité a mediados de septiembre, Pierre Laurent, secretario nacional, había explicado que su partido se ponía al servicio del movimiento social. “Es el momento para la izquierda de estar a la altura y haremos todo lo posible para que nadie lo debilite ni deserte”, advertía el número uno.

Luego, ni un gramo de crítica hacia la táctica sindical unitaria. Jornadas de acción, manifestaciones unitarias u operaciones de bloqueo, todo es bueno. Y si la mayoría de los sindicatos juzgan que la huelga indefinida no es oportuna, tienen razón. “No hay que escatimar. Los sindicatos han hecho muy bien su trabajo en una situación tensa. Hay que darles confianza y ponerse tras ellos a fondo”, explica Pierre Laurent aún hoy. Los militantes comunistas están presentes masivamente en las manifestaciones, con sus pegatinas y banderolas.

Su homólogo del Partido de Izquierdas, Jean-Luc Mélenchon, está en la misma postura. Si sigue reclamando un referéndum sobre las jubilaciones, el diputado europeo continúa alineándose tras los sindicatos: “Marchamos tras los sindicatos: se quiere la retirada de la reforma, por tanto mantenemos nuestra parte de la trinchera”, afirma.
En esta estrategia de apoyo, el Frente de Izquierdas ha decidido dar un paso más organizando el sábado 23 y domingo 24 de octubre, colectas de solidaridad. “Ponerse en huelga es un compromiso valiente cuando se tiene un salario bajo y dificultades para llegar a fin de mes”, insiste Pierre Laurent. “Un gesto fraternal”, que se sitúa en la tradición de las banderas rojas extendidas en los mítines en los años 1970.

En el NPA la movilización se vive más en directo. Todos los militantes están en el frente de las manifestaciones, de los bloqueos de las refinerías y sobre todo de los “interpros”, los colectivos unitarios interprofesionales que habían surgido en las huelgas de 2003 (reforma Fillon). En ellos, enseñantes, funcionarios territoriales, asalariados del sector privado o estudiantes se encontraban para decidir operaciones comunes. Es en esta franja más militante donde el NPA encuentra el mejor eco a sus eslóganes.
El discurso sin embargo se ha movido. Se han terminado los llamamientos a la huelga general y la insistencia en los paros indefinidos como únicas acciones a la altura de lo que está en juego. Desde comienzos de octubre, Olivier Besancenot ha descartado sus críticas hacia unos sindicatos juzgados como demasiado blandos y sus llamamientos a un “nuevo mayo 68”. Demasiado desplazado respecto a una situación en la que los militantes se dan cuenta de que la consigna de huelga general es algo ritual y no creíble en los lugares de trabajo. Incluso los militantes tienen “dificultades con su salario”, se reconoce en su entorno. Entonces se unen a los más radicales. “Nos apoyamos en todas las iniciativas, particularmente los bloqueos, que pueden acelerar y ampliar el movimiento”, asegura Pierre-François Grond, brazo derecho de Besancenot. En la TV, el “dirigente cartero” ha encontrado una nueva fórmula: “La unidad y la radicalidad pueden ir juntas”.

24/10/2010

Traducido por Faustino Eguberri para VIENTO SUR



Facebook Twitter RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons