aA+
aA-
Grabar en formato PDF
Yemen
Los pueblos pagan la factura del conflicto entre Arabia Saudita e Irán
07/10/2019 | Frank Cantaloup

Desde 2015, Mohamed Ben Salman, MBS, el hombre fuerte de Arabia Saudita, lleva a cabo una sucia guerra en Yemen. Una guerra contra el movimiento huti, apoyado por Irán, pero sobre todo una guerra para asegurar su nuevo poder. Una guerra para mostrar a Estados Unidos que es la única verdadera muralla frente a yihadistas y revoluciones, y que no hay nada que esperar de Irán, reintegrado en 2015 por Barak Obama en el juego regional con el acuerdo sobre la cuestión nuclear. Una guerra que ha provocado miles de personas muertas, que ha desencadenado una terrible epidemia de cólera, que ha llevado al hambre a 11 millones de niños y niñas yemeníes, pero una guerra que es incapaz de ganar.

El ejército del primer importador de armas del planeta, 65.000 millones de dólares, en cuanto ha tenido sus primeros muertos, ha mostrado que no quería combatir en Yemen. Teniendo esto presente, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos llevan a cabo su sucia guerra bombardeando hospitales y mercados, pero también financiando milicias tribales, grupos sunitas yihadistas, mercenarios colombianos o milicias sudanesas janjawis de siniestra reputación. Una guerra que ya dura 4 años. Una guerra que ni siquiera pueden ganar con el apoyo de los Estados Unidos de Trump, ni el de los servicios de información del ejército francés con sus satélites Hellios, los cañones Caesar de Nexter y las fragatas repintadas con colores de los emiratos. Su coalición se fractura. En Aden, milicias sunitas apoyadas por Arabia Saudita y fuerzas independentistas del Sur apoyadas por los Emiratos, que están aliados, se enfrentan con armamento pesado.

Apoyo de Irán al movimiento huti

Una ola de drones y de misiles golpeaban el pasado 14 de septiembre dos de los mayores centros petroleros de Arabia Saudita, en Khurais y Abqaiq. La Arabia Saudita de MBS, primer exportador de petróleo del mundo, y la sociedad petrolera Aramco perdían así el 50% de su capacidad de producción. La pérdida del 5% de la producción mundial hacía subir los precios del petróleo. La introducción en Bolsa del 5% de Aramco, prometida por MBS, se alejaba un poco más…. El movimiento huti ha reivindicado este ataque de misiles y drones. Ya habían atacado dos estaciones de bombeo de un oleoducto en mayo, el aeropuerto de Abha en junio, el campo de petróleo de Shaybah en agosto. Que en realidad los misiles vinieran de Yemen o de las milicias chiitas de Irak, lo cierto es que el conflicto ha sido llevado al territorio de Arabia Saudita. Esta progresión fulgurante de las capacidades balísticas del movimiento huti solo ha sido posible gracias a la ayuda militar de Irán.

Para explicar este apoyo de los Guardianes de la Revolución islámica al movimiento huti, no hay que buscar en primer lugar una “solidaridad chiita”, ya que el islam chiita duodecimano de Irán está alejado del islam chiita zaidi del movimiento huti, muy cercano del sunismo.

Realmente los mulás, que salvaron militar y financieramente a la dictadura siria, comenzaron a apoyar al movimiento huti solo a partir de 2012, cuando la dictadura siria de Hafez al Assad se vio confrontada a la revolución y luego a múltiples grupos yihadistas financiados en particular por Arabia Saudita. Como una forma de poner una piedra en el zapato de Arabia Saudita, de compensar sus debilidades defensivas frente a ese país mediante el mantenimiento de focos de conflicto.

El fracaso de Mohamed Ben Salman

Lo que no quiere decir, ni mucho menos, que el movimiento huti sea un simple peón en manos de Irán. Si tomaron el poder en Saná en 2014 no fue gracias a Irán. Primero utilizaron el descrédito del nuevo presidente Hadi, apoyado por Arabia Saudita e instalado contra la revolución de 2011, y que acababa de hacer subir los precios del gas y del petróleo a demanda del Banco Mundial. También tuvieron la ayuda de las fuerzas militares del antiguo dictador Alí Abedelláh Saleh, abandonado por Ryad en beneficio de Hadi, el mismo Saleh que les bombardeaba algunos años antes en nombre de la lucha contra el terrorismo y que vio en este cambio de alianzas el medio para volver al juego político yemení.

Los bombardeos de los grandes centros petroleros de Arabia Saudita certifican en primer lugar el fracaso de Mohamed Ben Salman en sus operaciones guerreras en Yemen para aislar a Irán, igual que había fracasado en aislar a Qatar, en ocultar el asesinato de Jamal Khashoggi y en retener en residencia vigilada al Primer Ministro libanés Saad Hariri. Pero estos bombardeos hacen una demostración más estratégica. Los Estados Unidos de Trump son incapaces de proteger los pozos de petróleo del primer exportador del mundo, su más fiel aliado, ¡el principal destinatario de sus ventas de armas!. Pero en este pulso indirecto entre Irán, Arabia Saudita y los Estados Unidos, son los pueblos quienes pagan la factura de la guerra.

30/09/2019

https://npa2009.org/actualite/international/au-yemen-les-peuples-paient-laddition-du-conflit-entre-arabie-saoudite-et

Traducción: Faustino Eguberri para viento sur





Facebook Twitter Telegram RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons