aA+
aA-
Grabar en formato PDF
Francia: continúa el debate sobre el “velo”
Salir de la parálisis
08/01/2005 | Emmanuel Siegelmann, Catherine Samary

[Hace un año, Chirac anunciaba el contenido de su ley contra el velo en la escuela. Emmanuel Siegelmann y Catherine Samary, que defendían la posición minoritaria sobre esta cuestión (en la LCR), sacan el doble balance de los efectos de esta ley y del posicionamiento votado mayoritariamente por la dirección nacional de la LCR]
El Ministerio de la Educación nacional sembró la ilusión de una vuelta a clase en 2004 pacificada por una ley que suponía regular la cuestión del velo en la escuela. Apariencia engañosa. La toma como rehenes de los periodistas franceses en Irak ha influido con fuerza. De una parte, toda veleidad de resistencia a la ley corría el riesgo de ser presentada como cómplice de los secuestradores. De otra parte, los consejos disciplinarios, que debían inicialmente zanjar al cabo de dos semanas de “debate” –entendamos: puesta en cuarentena- han sido atrasados al máximo, algunos de ellos, por otra parte, no han tenido lugar. Las cifras oficiales están infravaloradas. El ministerio anuncia 596 “casos regulados”, de ellos una cuarentena de alumnos han “elegido” proseguir sus estudios en el Centro nacional de enseñanza a distancia (CNED), y un puñado se ha dirigido hacia la enseñanza privada.
Y otra cuarentena ha pasado al consejo de disciplina. Lo más difícil de evaluar es la amplitud de la humillación sentida, sin el menor atisbo de emancipación. En esta vuelta a la escuela no se ha producido ninguna “ofensiva islamista” que, si hubiera tenido lugar, se habría apoyado en la toma de rehenes. Se ha constatado más bien un alineamiento con el gobierno de las organizaciones musulmanas dominantes. Ningún progreso de un laicismo respetuoso de la igualdad de trato de todas las confesiones, sino discriminaciones escandalosas en Alsacia-Mosella, y un estímulo al rechazo general de las mujeres con velo.
¿Disipan los meses pasados la ilusión de equilibrio de la posición votada mayoritariamente por la Dirección Nacional (DN) de la LCR: “Contra el velo y contra la ley”? ¿Qué hemos hecho concretamente contra la ley? ¿Y contra las exclusiones?. Si estamos sinceramente contra esta ley, debemos reclamar su abrogación, como la de las leyes sobre la Seguridad Social, las jubilaciones o la inmigración. El carácter esencialmente discriminatorio de esta ley se mide por los efectos que produce en la escuela (exclusiones escolares más que multiplicadas por diez en relación al año pasado, impulso a las escuelas confesionales y privadas), pero también fuera de la escuela. Determinadas inspecciones académicas se creen con derecho a prohibir a las madres con velo la participación en los acompañamientos en las salidas escolares.
En la universidad, algunas facultades comienzan a prohibir la inscripción de estudiantes con velo. Algunas empresas pretenden justificar con esta ley discriminaciones en la contratación. La prefectura de Bobigny, ilegalmente, excluye a las mujeres con velo de la ceremonia de la entrega de los decretos de naturalización, en nombre de Marianne y de La Marsellesa. Mujeres con velo, como Ouarda Bouatti, son salvajemente agredidas por valientes Dupont-Lajoie en el parking de un supermercado en Mulhouse. En Bélgica, fascistas flamencos amenazan de muerte a quienes empleen a mujeres con velo. ¿Hasta donde llega el espacio público del que se pretende excluir a las mujeres que lleven el velo? Hay un lazo evidente entre esta ley y el desarrollo de una forma de racismo en Europa: la islamofobia. No se trata de blasfemias, sino de un racismo que tiene por objetivo a una categoría de personas, los musulmanes, de quienes se sospecha que amenazan a la identidad cristiana de Europa.
Cuando comienza el año del centenario de la ley de 1905, conviene recordar que ésta no pretendió jamás imponer la neutralidad confesional a los usuarios de los servicios públicos, y aún menos a los alumnos. Se aplica a la institución. Tampoco hay que alabarla en exceso: prevé el mantenimiento de las subvenciones a la iglesia por el estado. La ley Chirac-Ferry ha abierto una brecha en la que Sarkozy penetra con el objetivo de aumentar la financiación pública de las iglesias. Entre las buenas resoluciones que podemos tomar para 2005, definamos concretamente como pensamos combatir la ley Chirac-Ferry y las exclusiones. Y contribuyamos, con el colectivo Une école pour tous/toutes (Una escuela para todos/todas) al desarrollo de frentes por derechos y valores, contra todas las discriminaciones, en solidaridad con las mujeres que se oponen a llevar de forma impuesta el velo y contra toda exclusión de las que deciden llevarlo.
Rouge 1/5/2005
Traducción: Alberto Nadal
www.vientosur.info





Facebook Twitter RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons