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Debate sobre el “laicismo”
Laicismo y solidaridades en la crisis capitalista
01/12/2010 | Pierre Rousset

El refuerzo, en Europa, de corrientes xenófobas, de nacionalismos identitarios y de medidas discriminatorias hay que tomarlo muy en serio. Con la previsible agravación de la crisis social, puede conducir a progromos cuyas primeras víctimas serán las llamadas poblaciones musulmanas, designadas como chivos expiatorios. No es un cliché decir y repetir que nuestros gobernantes quieren a cualquier precio dividir a los explotados oponiendo entre sí a víctimas del racismo (árabes, negros, judíos, chinos…), trabajadores “nacionales” e inmigrantes, empleos estables y precarios, funcionarios y trabajadores del sector privado, asalariados y parados, hombres y mujeres… Es un dato importante de la situación.

En efecto, incluso si esta voluntad de dividir para reinar es tan vieja como la lucha de clases, no hay aquí nada de rutinario. La cuestión toma una importancia completamente particular en el momento en que la mundialización capitalista vacía de su contenido la democracia política (aunque fuera burguesa) y disuelve los espacios de ciudadanías. Cuando el neoliberalismo ataca las solidaridades conquistadas en los combates de ayer, a los derechos colectivos que son las jubilaciones, la seguridad social, la salud o la enseñanza pública… En el momento del gran giro histórico en el que las burguesías europeas quieren verdaderamente desmantelar las conquistas sociales de la posguerra.

Es vital, en este contexto deletéreo, consolidar las solidaridades cruzadas ; siendo, por ejemplo, a la vez antirracista, antisexista, laico. Es preciso, para ello, comenzar por tomar en cuenta en el análisis el conjunto de las fuentes de opresión. Es lo que he intentado ilustrar en un artículo recientemente escrito para el periódico suizo solidaritéS en lo que concierne a la defensa de las mujeres víctimas de la xenofobia antimusulmana, del patriarcado en la familia y del ascenso de los conservadurismos religiosos /1. Luego es preciso medir las implicaciones desde el punto de vista de los oprimidos/as y de los explotados/as de las batallas emprendidas y de las políticas preconizadas. Es sobre este último punto sobre el que querría insistir aquí en lo que concierne a los ataques llevados a cabo en nombre de las religiones contra el laicismo.

Siendo Francia uno de los países más laicos del mundo, percibimos con dificultad la importancia de las evoluciones en curso en este terreno tanto en el plano internacional como en Europa. No dejan de ser por ello menos graves, afectando al principio mismo del laicismo.

La blasfemia.

Comencemos por la cuestión de la blasfemia. De forma repetida, la comisión de Derechos Humanos de la ONU vota una condena de la “difamación de las religiones”, denunciada al mismo título que el racismo /2. Es actualmente Pakistán quien presenta esta resolución en nombre de la Organización de la Conferencia islámica. Sin embargo, la situación en ese país muestra a qué desastres conduce la criminalización del blasfemo. Se conoce bien el caso de los pueblos cristianos agredidos con el pretexto de que el Corán habría sido insultado o el conflicto sangriento que opone a sunnitas y chiítas; o también los riesgos que corre un hindú pakistaní.

Recientes y trágicos acontecimientos acaban de recordarnos hasta qué punto toda minoría “no conforme” es puesta en peligro por la acusación de blasfemia. Bajo la presión de las autoridades sunitas, los ahmedis /3 fueron oficialmente declarados no musulmanes en 1974 aún cuando se reclaman del islam, lo que ha abierto de par en par la vía a las persecuciones. Así, últimamente todavía, una centena de ahmedies han sido asesinados en ataques contra dos de sus mezquitas.

Este problema no concierne solo a países lejanos. Una ley contra la blasfemia existe en Irlanda por ejemplo y no ha sido abolida en Gran Bretaña más que en 2008. Al no proteger esta última más que el cristianismo, algunos proponían antes de su abolición extenderla a todas las religiones en nombre de una concepción del laicismo que se reduce a la “neutralidad”, al “tratamiento igual” a todas las creencias. Sin embargo, la represión del blasfemo se opone a libertades fundamentales, como el derecho de expresión. Puede fácilmente ser utilizada contra el combate feminista, siendo considerada la crítica del patriarcado inscrito en estas religiones como blasfematoria por muchas autoridades religiosas –además, las leyes contra el blasfemo refuerzan el poder de estas últimas en “sus” comunidades.

La comunitariación del derecho.

Está planteada una cuestión de fondo : las religiones (encarnadas por las autoridades religiosas) ¿deben escapar a las leyes comunes y a costa de quién?

La Iglesia de Inglaterra ha demandado por ejemplo que las leyes del trabajo antidiscriminatorias que conciernen a la contratación no sean aplicadas para las empresas que gestiona –para, en particular, poder negarse a emplear un o una homosexual. El Vaticano protesta hoy de forma aparatosa porque se llevan a cabo investigaciones en Bélgica en un episcopado, en el marco de las investigaciones emprendidas sobre la violación de centenares de niños por religiosos. Sería preciso que la justicia identificara a los culpables y a sus cómplices (al haber ocultado la jerarquía católica los actos de violencia pedófila) para hacer la luz sobre esos crímenes! /4.

Siendo discriminatorias las religiones de las que hablamos, son particularmente las personas discriminadas las que pagan el precio de su “protección” especial.

Este peligro se manifiesta de forma creciente con ocasión de juicios “ordinarios”. Recordamos que en abril de 2008, el tribunal superior de Lille había pronunciado la anulación de un matrimonio (en lugar de un divorcio) pues castidad y virginidad habrían sido, para musulmanes, una “cualidad esencial” sin la que había engaño en la mercancía. Este acontecimiento suscitó un clamor; ha quedado aislado /5. No ocurrió lo mismo en Italia, cuando en agosto de 2007 los jueces del Tribunal de casación crearon una temible jurisprudencia al dejar libres a los padres y el hermano de Fátima que la habían secuestrado, atado a una silla y golpeado y afirmaron que la joven había sido golpeada “no por motivos vejatorios o por desprecio”, sus “comportamientos habían sido juzgados incorrectos”. Para Souad Sbai, presidenta de la Asociación de Mujeres marroquíes en Italia, “es una decisión digna de un país árabe donde estuviera en vigor la charia. En nombre del multiculturalismo y del respeto de las tradiciones, los jueces aplican dos tipos de reglas, una para los italianos, otra para los inmigrantes. Un padre católico que se habría comportado de tal forma habría sido duramente condenado” /6.

En Gran Bretaña, están reconocidos tribunales comunitarios judíos. En nombre de la igualdad de las religiones, se ha propuesto hacer igual para los musulmanes. Tales tribunales operarían de hecho ya por decenas. Sin embargo, no se trata de regular los problemas de vecinazgo, como el muro que separaría dos jardines!. Se trata ante todo de tratar sobre el derecho de las personas en el marco de la familia o de la comunidad, según las reglas de la charia muy discriminatoria contra las mujeres y homosexuales.

¿Una "libre elección" ?

Los defensores de esta solución –el reconocimiento de los tribunales comunitarios- argumentan que los individuos se presentan « voluntariamente » ante estos tribunales de justicia. Se sabe sin embargo bien que no hay “libre elección” bajo presión y en la desigualdad. No hablamos de individuos libres e iguales, sino de familias fuertemente patriarcales (en caso contrario no invocarían la charia) y de ambientes en los que se hace sentir el conservadurismo religioso, incluso el fundamentalismo.

Es precisa mucha fuerza de carácter a una mujer para rechazar si lo desea, frente a un tal entorno conservador, el recurso al juicio religioso; los riesgos que corre pueden ser muy grandes: represalias familiares que pueden a veces ir hasta al “crimen de honor” y ostracismo social que puede a veces llevar a severas condenas extrajudiciales /7.

Las leyes protectoras son precisamente hechas para defender al individuo frente a lo que es más poderoso que él: en los casos que evocamos, los poderes religiosos y los clanes patriarcales; pero ocurre lo mismo con los asalariados frente a los patronos… Aquí también, al Medef le gustaría desembarazarse de los convenios colectivos protectores. Opone a los derechos colectivos la “libre elección” del asalariado en una relación individualizada con el empleador. Le gustaría imponer contratos “de mutuo acuerdo”, por “consentimiento mutuo”, en nombre de la libertad individual.

En nombre esta vez de preocupaciones progresistas o del multiculturalismo, ciertos teóricos del derecho plantean la aceptación de los tribunales de justicia comunitarios. Pero no discuten sin embargo en general las implicaciones que este sistema tendría para los oprimidos y singularmente para las mujeres. Ni como reforzaría el poder de las autoridades religiosas en cada comunidad, lo que es jugar con fuego cuando las corrientes reaccionarias están a la ofensiva en todas las religiones evocadas aquí.

Reacción religiosa y laicismo.

Lo que está en cuestión hoy no es una forma particular de laicismo (el "laicismo a la francesa") o el uso de "signos religiosos ostentatorios" por funcionarios. Es la separación de la iglesia y del estado, con todo lo que esto implica.

Bien lejos de los años setenta y de las teologías de la liberación, atravesamos hoy un período favorable al ascenso de la reacción religiosa y al refuerzo de movimientos político-religiosos de extrema derecha. El papa Benedicto XVI entra en guerra contra el laicismo, la secularización, de las sociedades europeas y se vuelve hacia los integristas tradicionalistas. Los amigos de Bush, evangelistas protestantes “radicales”, llevan la guerra en el mundo en nombre de occidente. Extremistas sunitas y chiítas han abierto nuevas guerras de religión. Hinduístas del BJP llevan a cabo la guerra contra el carácter laico del estado hindú. Budistas fascistoides amenazan con una guerra a los progresistas de Sri Lanka que apoyan los derechos de los tamiles….

¿Se han cometido crímenes en nombre del laicismo ? También en nombre de la democracia, de los derechos humanos, del anticolonialismo, del antiimperialismo, del socialismo, del marxismo. No por ello se abandonan esos combates. El laicismo no es una cuestión “marginal” de la que podríamos desinteresarnos. La separación de las iglesias y del estado es una condición necesaria (¡aunque no suficiente!) para la democracia política, para la existencia de derechos iguales para todas y todos, para la creación de una ciudadanía común.

No se trata solo de “neutralidad”. Retomemos el ejemplo de las leyes que criminalizan al blasfemo. Se puede elegir extenderlas a todas las religiones en nombre de una “neutralidad positiva” o suprimirlas simplemente –lo que es la respuesta laica.

Sin laicismo, derechos fundamentales quedan irremediablemente minados -como el derecho al aborto sometido hoy a ofensivas frontales desde Nicaragua a Italia. En un mismo estado, las personas no gozan ya de los mismos derechos -algunas mujeres particularmente dependiendo de tribunales religiosos mientras otras disfrutan de leyes republicanas. el derecho a la enseñanza es atacado de mil formas hasta el punto de que la noción de ciencia es ella misma puesta en cuestión: poderosos lobbies (cristianos en los Estados Unidos, musulmanes en Turquía) presionan para que el creacionismo -un oscurantismo radical- sea presentado como una alternativa a la teoría de la evolución…/8. El ejercicio de la ciudadanía común exige derechos compartidos -y el derecho de decidir juntos por encima de las creencias o las increencias.

Iglesias y movimientos religiosos pueden muy bien ser laicos y juzgar que sus dogmas no deben imponerse a la sociedad. Pero desgraciadamente se da cada vez menos el caso en el mundo de hoy.

Una crisis en Amnistía Internacional.

Amnistía Internacional ha suspendido a Gita Sahgal, que dirigía la unidad de género. A la vez que consideraba que era necesario defender al antiguo preso de Guantánamo, Moazzam Begg, criticaba la forma en que AI lo promovía, a él y a su organización, Prisioneros enjaulados, que ella juzga demasiado cercanos a los talibanes /9.

No deseo entrar en el debate sobre quienes son verdaderamente los Presos enjaulados. Pero un argumento utilizado para responder a sus detractores por Claudio Cordone, secretario general de AI, resulta particularmente inquietante. Considera, en efecto, que la "yihad defensiva" no es "antitética con los derechos humanos" /10. Condenar las intervenciones militares imperialistas es una cosa, pero calificar así la "yihad" es algo muy diferente, sobre todo de parte de una organización cuyo mandato es el de IA. Los llamados "yihaidistas" (recordemos que el debate versa en primer lugar sobre los talibanes) rechazan por principio la democracia puesto que las leyes deben proceder de Dios (subentendido: de los religiosos que interpretan los textos) y no del pueblo; participan activamente en las violencias sectarias interreligiosas, que cuestan la vida a miles de civiles; no reconocen los derechos de las mujeres, de los gay o de las lesbianas, ni el derecho a la blasfemia y a la apostasía -por tanto la libertad de conciencia y de expresión… ¿Hay que continuar la lista de estos "derechos humanos" que Claudio Cordone parece olvidar a la vuelta de una frase?.

Mientras que Amnistía Internacional ha trabajado enormemente sobre las cuestiones de género, si se sigue esta polémica, se tiene la impresión de asistir a una regresión profunda donde, de nuevo, los derechos de las mujeres no son ya verdaderamente considerados como derechos humanos fundamentales al mismo título que otros. Lo que explica que las medidas tomadas contra Gita Sahgal y las justificaciones políticas formuladas por Claudio Cordone han provocado una protesta unánime de numerosos movimientos dedicados a la defensa de los derechos humanos y al feminismo. Una crisis así implicando a AI no había existido, hasta donde yo se, jamás.

Como conclusión parcial.

Estamos confrontados a enemigos múltiples: imperialismos, xenófobos y racistas de todas las comunidades, extremas derechas nacionalistas o religiosas todo terreno, clases poseyentes de todos los países, teocracias y dictaduras profanas…. Somos antiimperialistas (con una mención especial contra el imperialismo francés). Pero hay aquí que desconfiar como de la peste de la lógica de "el enemigo principal" que no querría oponerse más que a uno de esos enemigos, pues lleva indefectiblemente a jerarquizar los combates y las solidaridades, a plantearse en defensa de ciertas víctimas y a olvidar voluntariamente otras. Acentúa al hacerlo las divisiones entre explotados/as y entre oprimidos/as cuando nuestro papel es reducirlas.

La cuestión no tiene nada de anecdótica. En el momento de la mundialización y de la crisis capitalistas, poseedores y gobernantes son muy incapaces de recuperar una legitimidad democrática. Para asegurar su dominación, deben destruir las solidaridades de ayer y prohibir la creación de unas nuevas. Para oponerse a esta operación, no basta con reconocerse y apoyarse los unos a los otros, cada cual al lado del otro. Es necesario también llevar a cabo combates comunes contra enemigos comunes; lo que es propio de la lucha de clases. El laicismo ofrece un marco bastante más favorable que las divisiones religiosas para esta lucha profana, y esa es claramente una de las razones más importantes por las que se encuentra hoy bajo tales fuegos cruzados.

No he abordado aquí más que un aspecto del problema (los ataques en curso contra el laicismo), y solo muy parcialmente. Pero cualquiera que sea el hilo que se siga (destrucción de los derechos sociales, ascenso de las xenofobias o de los sexismos…), se encuentran las mismas cuestiones. El futuro se juega en una gran medida en este terreno: la desintegración o el refuerzo de las solidaridades cruzadas, de los combates comunes.

4/7/2010

Anexo

¿Es un privilegiado el SDF (Sin Domicilio Fijo) blanco?

¿Hay que decirle al SDF blanco francés que es un privilegiado? La cuestión puede parecer descabellada. Sin embargo, está planteada con insistencia por la revista Mouvements en una entrevista con Daniel Bensaid (extractos):

"Mouvementes: las refutaciones de la forma en que funciona el universalismo en Francia no se inscriben necesariamente en una concepción relativista. En cambio el blanco francés, por muy opuesto que esté a este sistema, se beneficia del sistema de opresión racial.

Daniel Bensaid: No se puede decir al SDF de Saint-Denis que se beneficia del sistema de opresión racial.

M: El SDF blanco francés de Saint-Denis, en circunstancias que pueden producirse, puede sacar beneficio de las discriminaciones que se ejercen contra el negro que no es forzosamente un SDF.

D.B.: ¿Pero hay que responder a esto teorizando y "esencializando" las diferencias, o bien intentando superarlas?

M: Primero hay que ver la realidad social tal como es. El discurso del Frente Nacional, que dice a los blancos pobres que deben tener acceso a recursos que estarían hoy confiscados por la protección social de los inmigrantes, juega en este sentido.

D.B.: Podemos organizarnos de forma autónoma contra discriminaciones específicas, pero es preciso al mismo tiempo intentar construir una solidaridad sobre la cuestión social. En caso contrario se entra forzosamente en un mosaico de competencia entre víctimas de opresiones. Hoy se corre el riesgo en Francia de un conflicto interétnico entre negros y judíos, como en los Estados Unidos. La comparación de la esclavitud y de la Shoah crea los ingredientes de un conflicto intercomunitario que será tanto más complicado en la medida que no toca a las mismas capas sociales".

Traducción: Alberto Nadal para VIENTO SUR

Notas:

1/Pierre Rousset, 25 avril 2010, Ne jamais abandonner les Rayhana, Sadia, Hina, Fatima…
2/ Se puede encontrar en ESSF una rúbrica y artículos en inglés consagrados a esta cuestión con la palabra clave Blasphemy
3/ Movimiento musulmán fundado a finales del siglo XIX en referencia a la vida y las enseñanzas de Mirza Ghulam Ahmad (1835-1908).
4/ Ver sobre las violencias hechas a los niños en la iglesia la rúbrica Enfants victimes.
5/ Varios artículos se encuentran en la rúbrica Droit.
6/ Citada por Eric Jozef en Le Monde del 11 de agosto de 2007. Ver en ESSF: La justice italienne absout la charia en famille.
7/ Artículos en inglés sobre esta cuestión en la rúbrica Law.
8/ Sobre la cuestión del creacionismo, ver en ESSF en la rúbrica Créationnisme.
9/ Para encontrar en ESSF los artículos sobre este tema, ver el tema clave SHAGAL Gita.
10/ Claudio Cordone, carta del 28 de febrero de 2010 disponible en ESSF, « Defensive Jihad not antithetical to Human Rights » says Amnesty International : Rights Activists Respond.





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