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Malí
Tras la intervención se abre una nueva situación
24/04/2013 | Paul Martial

Origen de la crisis de Malí

El debilitamiento del estado maliense permitió a los yihadistas, en particular a AQMI, utilizar el territorio maliense como santuario. Este debilitamiento está ligado a varios parámetros:

1.- Política de Ajuste Estructural

Se ha subrayado a menudo, con razón, que las políticas de ajuste estructural realizadas en Malí han debilitado de forma considerable las estructuras del estado, algunas de cuyas funciones han quedado en manos de ONGs, lo que ha contribuido a deslegitimar el estado a ojos de una población que es víctima de la degradación de sus condiciones sociales. El tejido económico ha sido privatizado, la salud y la educación han sido desestructuradas.

2.- Importante nivel de corrupción

La corrupción es extremadamente fuerte entre las élites del país, en particular entre el clan de Amadou Toumani Touré (ATT), el antiguo presidente, que fue derrocado por el golpe de estado. Esta corrupción ha afectado a todos los centros de poder y de decisión ya sean civiles, políticos o militares. Ha sido alimentada por los diferentes tráficos realizados en el norte de Malí.

Esos tráficos van desde la gasolina a los cigarrillos, pasando por los tráficos de personas africanas que quieren ir a Europa utilizando los guías, así como al tráfico de drogas que genera sumas de dinero extremadamente importantes, una parte de las cuales va a parar a los responsables malienses, que cierran los ojos sobre la utilización del territorio:

Según el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (UNODC), 18 toneladas de cocaína habrían transitado por el África del Oeste en 2010, tras un pico de 47 toneladas en 2007. Otras fuentes plantean una media anual que oscila entre 40 y 80 toneladas. El valor total de la cocaína que ha atravesado el Sáhara desde hace 10 años se acercaría a los 15 millardos de euros /1.

3.- El acuerdo de 2006

En el norte de Malí, tras los movimientos de guerrilla realizados por una parte de los tuaregs, un acuerdo firmado en Argel en 2006 tuvo por efecto principal desmilitarizar el norte del país. Así los militares, gendarmes y policías se limitaron a un número más bien simbólico, lo que favoreció no solo la eclosión de diferentes tráficos, sino también que, a partir de 2004, los yihadistas argelinos del GIA, transformado en GSPC y luego en AQMI, hacieran del extremo norte de Malí una base de retaguardia.

La política de Francia

Las autoridades francesas estaban confrontadas en el Sahel a una inseguridad perjudicial para sus intereses, en particular en el norte de Níger, donde se produce la explotación de las minas de uranio por AREVA.

A pesar de las presiones de París, Amadou Toumani Touré no quería emprender ninguna operación militar de envergadura contra los yihadistas, debido a la corrupción, pero también a la debilidad del ejército maliense. Analizaba muy bien que un revés podría tener consecuencias catastróficas para la estabilidad del país. El Quai d´Orsay (ministerio asuntos exteriores francés ndt) decidió apoyar al MNLA (Movimiento Nacional de Liberación de Azawad), una fusión de tuaregs, antiguos miembros de la legión islámica de Gadafi y de una parte de otro grupo, el MNA, que había iniciado la guerrilla en los años 2000. La idea de París era que el MNLA asegurara la zona saheliana, dado que tenía a su favor el conocimiento del terreno y la experiencia de combate.

Pero esta estrategia de ignorar el estado maliense y apoyar el MNLA se demostrará catastrófica. El MNLA tenía su propia agenda y, desde el comienzo, llevó a cabo una alianza con los yihadistas para conquistar las principales ciudades del norte y decretar la independencia del norte de Malí.

Dos acontecimientos claves

El primer elemento importante es por supuesto la conquista de los dos tercios de Malí por el MNLA en alianza con los yihadistas, los cuales, algunos meses más tarde, tomaron el control de las principales ciudades expulsando por la fuerza a los elementos del MNLA. Fue el comienzo, para las poblaciones, de un largo calvario impuesto por bandidos disfrazados de musulmanes, retomando la expresión de una mujer de Tombuctú. Arbitrariedad, tortura y violación son los riesgos corridos por la población que, al comienzo, intentó resistir en vano ante la violencia de los yihadistas.

El segundo es que este ataque provocó un trauma en el ejército maliense, compartido por la población, en particular tras la ejecución de varias decenas de soldados, prisioneros de guerra, en Aguelhok, fusilados o estrangulados por los rebeldes del MNLA y los yihadistas. Esos ataques mostraron también a la luz del día la ruina del estado maliense y la incuria de sus responsables. Es en este marco en el que estalla un motín en Kati, una vieja guarnición situada a una quincena de kilómetros de la capital, Bamako. Los amotinados se dirigen hacia el palacio presidencial, no encuentran casi resistencia y lo toman, justo después de que ATT hubiera escapado in extremis. El poder acababa de caer, el responsable del amotinamiento, el capitán Sanogo tomó el poder.

Rápidamente este golpe de estado encontró un eco favorable en los medios populares y provocar el espanto de los dirigentes malienses, pero también entre los países vecinos de Malí y en Francia. Hay un gran temor de que ese golpe de estado inicie una dinámica popular incontrolable que pueda desestabilizar la subregión; rápidamente la CEDEAO (el organismo que reagrupa a los estados africanos del oeste), en gran medida dominada por Francia, va a hacer todo lo posible para romper esta rebelión y restablecer el antiguo orden bajo el pretexto de respetar el orden constitucional. Tras muchos esfuerzos lo lograrán poniendo a Dioncounda Traoré, el presidente de la Asamblea Nacional y hombre de ATT, como presidente interino.

¿Por qué la intervención militar de Francia?

La pregunta merece ser planteada debido a los múltiples debates que han tenido lugar y porque las razones esgrimidas pueden modificar el posicionamiento político sobre esta intervención. Por eso discutiremos argumentos que son, o bien poco convincentes, o bien falsos. Pero recordamos las dos razones mayores que explican la intervención.

1.- La protección de AREVA

Retomamos las cifras de un texto precedente:

Lo nuclear en Francia, como se sabe, está particularmente desarrollado: el 78% de nuestra electricidad proviene de lo nuclear. El suministro de uranio de las minas del Níger, situadas en proximidad a Malí, representa entre el 30% y el 40% del total del aprovisionamiento de AREVA y 1/3 de las centrales nucleares funcionan con el uranio nigeriano /2.

Por otra parte, el precio al que compra AREVA en Níger es inferior en un 40% al precio de mercado.

El poder francés cuenta con lo nuclear para reducir las emisiones de gas carbónico e intenta tomar, en este terreno, el liderazgo mundial”.

2.- El papel de estabilización y avasallamiento de regímenes otorgado históricamente a Francia

Francia tiene un papel particular en el dispositivo imperialista mundial, el de asegurar la estabilidad política de los estados africanos francófonos en beneficio del sistema capitalista mundial. Es lo que explica ,pot una parte, el número de intervenciones militares (más de una cincuentena desde las independencias formales de los países africanos) y, por otra parte, que Francia pueda intervenir militarmente en numerosas ocasiones en países en los que no tiene prácticamente ningún interés económico. Es el caso, por ejemplo, del Tchad. Es importante integrar este dato pues evita al menos dos escollos, el primero de los cuales es buscar a cualquier precio intereses económicos y así correr el riesgo de sobrevalorar esos intereses en detrimento de la realidad; el segundo escollo es interpretar las intervenciones en las crisis con el prisma del síndrome de Fachoda, es decir, de una guerra abierta entre Francia y el mundo anglosajón en África.

Argumentos poco convincentes o falsos

Entre los poco convincentes citaremos dos.

A veces se plantean explicaciones para la intervención francesa poniendo en evidencia los intereses financieros de Francia en Malí. Existen ciertamente, pero son pequeños. En 2010, Malí estaba en 165ª posición de los países socios de Francia y, siempre en la misma época, las relaciones económicas entre Francia y Malí estaban estimadas en 262 millones de euros.

El otro punto, que se plantea a veces, es la riqueza del subsuelo maliense; en el norte del país es solo probable y, si esas riquezas se consiguen demostrar, su explotación no tendrá lugar más que a medio plazo. Así es difícil creer que la intervención se ha hecho para que Francia esté en posición dominante sobre una extracción de recursos ¡que podría comenzar en una decena de años!.

Y también hay argumentos falsos.

Una parte de la izquierda africana está convencida de que los ataques de los yihadistas son fruto de una manipulación de los Estados Unidos. Además de revelar una visión conspiradora de la historia, esto es falso en los hechos. Los Estados Unidos no tienen la ambición de crear emiratos en el Sahel, igual que Francia no tiene el proyecto, como se ha dicho, de rediseñar las fronteras de los países sahelianos con el objetivo de rehacer una Organización Común de la Región Seheliana (OCRS), proyecto de De Gaulle que fue posteriormente abandonado. El imperialismo, sea americano o francés, no tiene necesidad de todo eso para robar el subsuelo de los países sahelianos como se puede ver con Francia en Níger y Mauritania o los Estados Unidos en el Tchad o en Argelia.

Una nueva situación, una degradación de la correlación de fuerzas

La intervención francesa en Malí degrada la correlación de fuerzas en detrimento de las fuerzas antiimperialistas por varias razones:

1.- Legitima a ojos de la población francesa, ayudada por un cuasi consenso nacional, una intervención imperialista del antiguo colonizador a fortiori. Esta legitimación es compartida también en el continente africano. Así ante los ojos de la gran mayoría es normal que Francia intervenga, incluso en condiciones legales muy discutibles, debido a la ausencia de un mandato expreso de la ONU, respondiendo a un llamamiento de un presidente no elegido por nadie.

2.- Acentúa la perennización de la presencia militar en África; a título de ejemplo se puede citar un extracto de la entrevista de Fabius a un periódico camerunés:

¿Cómo va asegurar Francia la seguridad en el Sahel cuando está desmantelando sus bases militares?

No se de dónde saca Vd. esa historia del desmantelamiento. Es la primera vez que oigo hablar de ella. Estamos sin ninguna duda presentes en el Tchad y en muchos otros países de África. Estamos incluso presentes en el Golfo. Afortunadamente estamos presentes. En caso contrario, no veo cómo habríamos podido realizar esta operación, extremadamente eficaz y saludada por todos los africanos, en Malí/3.

3.- Esta intervención refuerza las dictaduras africanas. La diplomacia francesa tiene necesidad de que su intervención militar sea apoyada por el conjunto de los países africanos. Los dictadores van a apresurarse a apoyar esta política neocolonial para, a cambio, gozar de la indulgencia de Francia. Se pueden citar varios ejemplos:

Djibuti, donde el presidente Guelleh va a la sesión extraordinaria de la conferencia de jefes de estado y de gobierno de la comunidad de estados sahelosaharianos (CEN-SAD) /4. El objetivo de ese viaje inhabitual es solidarizarse con Francia en Malí. Algunas semanas más tarde, la diplomacia francesa aprueba las elecciones legislativas de la dictadura djibutiana mediante las declaraciones de su embajador, René Forceville, de que “no ha constatado nada de anormal en cuanto al desarrollo del escrutinio legislativo”, a pesar de las muertes y encarcelamientos de opositores.

En el Tchad, donde hay un apoyo sin fisuras de Francia al régimen de Déby, que proporciona lo esencial de las fuerzas africanas en Malí, tanto en número como en calidad. En el aniversario de la desaparición del opositor Ibni Oumar Mahamat Saleh eliminado por los esbirros de Deby, París se ha abstenido del menor comentario. Sin embargo Saleh desapareció durante una operación militar de Francia para apoyar al régimen en el poder.

En Costa de Marfil, Ouattara accedió al poder gracias a los blindados franceses. Después, la gestión del país es clánica y no respeta los derechos humanos:

Un alto responsable de la ONU ha afirmado el sábado en Abidjan que casos de tortura y de detenciones arbitrarias se han producido recientemente en Costa de Marfil, país en el que el ejército está acusado de haber cometido numerosos crímenes como respuesta a una ola de ataques /5.

Evidentemente tampoco hay una sola crítica del gobierno francés para con el ex nº 2 del FMI que preside la CEDEAO y da aval a todas las maniobras francesas.

En Camerún, con ocasión de la detención arbitraria de una franco-camerunesa, la Cámara Criminal del Tribunal Supremo autorizó las actuaciones judiciales contra el presidente Biya:

Los hechos de tortura y barbarie y los de detención arbitraria denunciados por la demandante pueden implicar legalmente una acusación y, si se demuestran implican una calificación penal; pronunciándose como lo ha hecho, sin haber verificado mediante una información previa la realidad de los hechos denunciados en la queja y su calificación penal eventual, la Cámara de Instrucción ha desconocido las leyes/6.

Esta situación inédita revela la extensión de las violaciones de los derechos humanos en ese país; sin embargo, durante la visita de Biya a Hollande o la Fabius a Yaoundé, ni una sola crítica se ha elevado contra esa política, al ser Camerún un suministrador de tropas de la fuerza africana en Malí. Se está bien lejos de la conducta de Hollande en la conferencia de la francofonía en Kinshasa, donde rechazó ostensiblemente aplaudir el discurso de Kabila como signo de protesta debido a las violaciones de los derechos humanos en ese país.

Esta lista está lejos de ser exhaustiva.

4.- La intervención refuerza el peso del ejército. Hollande ha declarado que su presupuesto no disminuiría, y esto en detrimento de las necesidades sociales de las poblaciones en Francia. La intervención refuerza también el peso político de la jerarquía militar en la política francesa en África. No es casualidad que se produzca la dimisión forzosa del embajador de Francia en Malí, Christian Rouyer, en beneficio de la candidatura de Gilles Huberson, antiguo militar cercano a los servicios especiales.

La situación en Malí

Algunos elementos para valorar la situación en Malí tras la intervención francesa.

1.- Capacidad de los yihadistas de realizar una guerra asimétrica que refuerza el poder militar.

Un aparte de los yihadistas que han huido se han dispersado alrededor de las grandes ciudades como Gao y Tombuctú y realizan una campaña de acoso contra el ejército de Malí, la MISMA y las fuerzas francesas. Esas operaciones refuerzan un sentimiento de inseguridad entre la población y refuerzan las tensiones intercomunitarias, con riesgos de que se desborden y la prosecución de las violencias ya cometidos por los soldados del ejército maliense.

2.- Crisis humanitaria

Las poblaciones en el norte hacen frente a una crisis humanitaria importante debido a los problemas de acceso al agua y la alimentación. Los precios de los productos de primera necesidad han subido mucho debido a las dificultades de aprovisionamiento tanto desde Bamako, como desde Argelia, con la que las fronteras están cerradas. Los campesinos no han podido sembrar y los rebaños han sido, en su mayor parte, diezmados. Menos del 20% de los fondos humanitarios han sido efectivamente recibidos.

3.- Estrategia del MNLA para reforzar su posición en la región de Kidal

Tras casi haber desaparecido, el MNLA, vuelve a un primer plano gracias a Francia. Sobre el terreno los elementos del MNLA ayudan a los franceses y los tchadianos a buscar a los yihadistas. En contrapartida el MNLA puede controlar la región noreste de Malí. El MNLA ha puesto ya en pie tarjetas de seguridad obligatorias. Esta situación tiene muchísimos problemas pues le refuerza como hipotético representante de la comunidad tuareg, lo cual está lejos de estar verificado, y menos para el conjunto de las poblaciones del norte del país.

4.- Aumento de peso de la religión

El peso de la religión se ha comprobado, en particular cuando los dignatarios religiosos impidieron la adopción del código de la familia, más favorable a las mujeres. Son los únicos que pueden organizar concentraciones de varias decenas de miles de personas y se convierten en una alternativa frente a la desafección de las poblaciones respecto a los partidos y dirigentes políticos.

5.- Degradación de la correlación de fuerzas para la izquierda

La primera derrota de la izquierda tuvo lugar ciertamente cuando Francia y la CEDEAO lograron imponer a Diocounda Traoré como presidente interino, impidiendo así a la población maliense asumir por si misma la liberación de su país de los yihadistas. Así, la intervención francesa apareció como la única solución contra los yihadistas y la izquierda radical quedó políticamente borrada. El SADI (Solidaridad Africana por la Democracia y la Independencia), principal fuerza de la izquierda radical, conoció una importante escisión. Además el estado de sitio impide a los militantes del SADI defender sus posiciones.

6.- La perspectiva de las elecciones

París ha ejercido fuertes presiones sobre Bamako para que se celebren elecciones lo más rápidamente posible. Están previstas para julio, fecha que no permitirá un desarrollo electoral en buenas condiciones, tanto a nivel de las listas electorales como del censo de refugiados y desplazados. Pero el objetivo no es entregar el poder a los malienses para que puedan al fin decidir sobre el destino de su país, sino legitimar el poder actual que tiene una larga tradición de fraudes electorales. Este dispositivo preparará la retirada militar de Francia, que mantendrá una fuerza operativa de un millar de hombres, eventualmente estacionados en un país vecino, y una fuerza de la ONU de una decena de miles de soldados. Un tipo de arquitectura comparable a la de Costa de Marfil con la ONUCI y la Licorne.

16/04/2013

http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article28433

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Notas:

1/ http://www.lexpress.fr/actualite/mali-la-guerre-de-la-cocaine_1233028.html

2/ Paul Martial, Mirage humanitaire dans le désert du nord du Mali (En réponse au texte “Mali et contradictions d’un anti-impérialisme conventionnel”) ? ESSF (article 28008) http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article28008

3/ http://www.camer.be/index1.php?art=25268&rub=6:1

4/ La Lettre de l’Ocean Indien N°1350.

5/ AFP 01/12/2012

6/ Chambre criminel de la cour de cassation 20/03/2013





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